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El Coyote

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Título: El Coyote.

Autor: José Mallorquí Figuerola.

Año de edición: 1943

Época literaria: contemporánea.

Género: novela.

Tema: aventuras.

Valores: valentía, familia, amistad, amor.

 

“Cuando hubo bebido, y a una señal de su cliente, volvió a llenar los vasos y preguntó:

–¿Tiene algún motivo para invitar a beber a los taberneros? ¿O es que sólo lo ha hecho conmigo?

–No; es una costumbre muy antigua, gracias a la cual aún no he sido envenenado. He observado que los taberneros, cuando quieren refrescarse el gaznate, sacan siempre una botella guardada debajo del mostrador. No beben nunca de las que tienen a la vista del público. Un día invité a beber a un tabernero de Chindrical Falls, con la esperanza de que probara el alcohol que servía a los demás. No lo hizo. Por el contrario, me sirvió a mí una copa de la botella de debajo del mostrador. Y confieso que me dio a probar uno de los mejores aguardientes que han pasado por mi garganta. Desde entonces prefiero pagar doble y estar bien servido.”

La novela se ambienta a mitad del siglo XIX, en California, justo cuando se incorpora a los Estados Unidos. Los títulos de propiedad de las tierras se están revisando, los yanquis intentan apropiarse de las minas de oro, y los californianos intentan defenderse y ocultarlas. En este clima tan inestable, de engaños, robos y asesinatos, aparece El Coyote. Un héroe enmarascado que lucha por la justicia.

Además de las aventuras, encontraremos también escenas de humor. El lector conoce desde el principio que el Coyote es en realidad Don César de Echagüe, el hijo de un rico hacendado, que el público se presenta como un niño mimado, débil y afeminado.

–¡Pero montar el caballo que ya era viejo cuando tu hermana aprendió a cabalgar…! En fin: –don César [padre] encogióse también de hombros–. No vale la pena discutir contigo.

–Déjele –aconsejó el médico–. Al fin y al cabo es preferible que le vean montando a Lucero que tendido en una carreta llena de paja.

Suspirando muy hondo, César [hijo] replicó:

–Ése era mi ideal; pero lo han echado por tierra. Anda, Julián, ponle a Lucero una silla bien cómoda y dale de comer; no vaya a suceder que por llegar antes a la cuadra se le ocurra emprender el trote.

Las novelas sobre El Coyote son, ante todo, libros de aventuras. Historias entretenidas que admiten una lectura rápida y relajada. Cuando se publicaron tuvieron tanto éxito que José Malloquí llegó a escribir más de 120 títulos. Estoy segura que los lectores actuales los disfrutaran tanto como ellos.

  

Lourdes G. Trigo.

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Mujercitas

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Título: Mujercitas. (Little women)

Autor: Louisa May Alcott.

Año de edición: 1868

Género: novela.

Tema: vida y crecimiento de cuatro hermanas.

Valores: amistad, amor, generosidad, esfuerzo, trabajo, familia, humildad, superación.

 

“-¡Oh, qué romántico! –suspiró Meg

-Yo lo encuentro tonto –dijo Jo-. Si quiere ser músico que le dejen y no le molesten haciéndole ir a la Universidad, si no le gusta.

-Ahora comprendo por qué tiene esos ojos tan grandes y negros y sus finos modales… Los italianos son muy simpáticos –opinó Meg, que era algo sentimental.

-¿Qué sabes tú de ojos ni de sus maneras si apenas le conoces?” –exclamó Jo, la cual, por el contrario, no era nada sentimental.

-Lo vi en la fiesta y lo que has explicado basta para saber cómo se comporta. Lo que dijo acerca de la medicina que mamá le mandó me parece muy oportuno.

-Supongo que se refería al blanc-mangé.

-Se refería a ti, tonta.

-¿A mí? –contestó Jo, atónita.

-¡Oh, nunca he visto otra persona igual! Te dicen una galantería y ni siquiera te das cuenta.

-Todo eso son tonterías; de modo que no eches a perder mi diversión”.

Mujercitas cuenta, casi a modo de diario, la vida de cuatro hermanas durante la guerra civil de Estados Unidos. Conforme avanzamos la lectura conoceremos a fondo los caracteres de las cuatro niñas, sus luchas continuas por superar sus defectos. Junto con ellas aparecen otros personajes, descritos con tal precisión, que llegan a ser tan importantes como las protagonistas: Laurie y el señor Laurence -sus vecinos- la gruñona tía March y su loro o Jonh Brooke.

La novela de Louise May Alcott tuvo muchísimo éxito en el momento de su publicación –tanto, que fueron los propios lectores los que pidieron las secuelas-, y aún después se han hecho muchísimas adaptaciones, tanto al teatro como a la televisión. Mujercitas se ha convertido en un clásico universal que ha conseguido conquistar a millones de lectores a través de tiernas escenas cotidianas.

Retrata muy bien la formación de la mujer en la época, desde distintos prismas. Meg, responsable y estricta; Amy, presumida; Beth, muy tímida y siempre volcada en la caridad hacia los más necesitados; y Jo, rebelde y romántica. Como telón, la señora March, cuya única preocupación es que sus hijas, cada una conforme a su manera de ser, superen sus defectos, crezcan en virtudes y lleguen a ser “sus mujercitas”.

 

Lourdes G. Trigo.

 

P.D.: Para los que se queden con ganas, las secuelas de Mujercitas: Aquellas mujercitas, Hombrecitos, y Los muchachos de Jo.

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El fantasma de Canterville

El fantasma de Canterville

 

Título: El fantasma de Canterville. (The Canterville Ghost)

 Autor: Oscar Wilde.

 Año de edición: 1887

 Época literaria: Victoriana (tardía)

 Género: relato.

 Tema: humor.

 Valores: humor, inocencia, generosidad, amor.

 

“Cuando el señor Hiram B. Otis, el ministro de Estados Unidos, compró Canterville-Chase, todo el mundo le dijo que cometía una gran necedad, porque la finca estaba embrujada”.

 

Fue hace cuatro siglos cuando Simón de Canterville mató a su esposa en una noche de tormenta. Poco después murió en extrañas circunstancias. Nunca se encontró su cuerpo. Los habitantes del castillo de Canterville juran que quedó atrapado entre la vida y la muerte, obligado a vagar sin descanso por este mundo, en expiación por su pecado. Las noches de tormenta pueden oírse sus cadenas que chirrían por el pasillo, la sangre de su esposa jamás desaparece del salón. Uno de los mayordomos del castillo se suicidó después de ver una mano viscosa acariciar los cristales, y lady Steefield se vio obligada a llevar siempre una gargantilla de terciopelo negro para tapar las marcas de unos dedos candentes sobre su cuello.

Y, sin embargo, con la llegada de esta familia norteamericana, es el pobre fantasma el que desea la muerte:

El señor Otis se puso las zapatillas, tomó un frasquito alargado de su tocador y abrió la puerta. Y vio frente a él, en el pálido claro de luna, a un viejo de aspecto terrible. Sus ojos parecían carbones encendidos. Una larga cabellera gris caía en mechones revueltos sobre sus hombros. Sus ropas, de corte anticuado, estaban manchadas y en jirones. De sus muñecas y de sus tobillos colgaban unas pesadas cadenas y unos grilletes herrumbrosos.

 -Mi distinguido señor -dijo el señor Otis-, permítame que le ruegue vivamente que engrase esas cadenas. Le he traído para ello una botella de “Engrasador Tammany-Sol-Levante”. Dicen que una sola untura es eficacísima, y en la etiqueta hay varios certificados de nuestros agoreros nativos más ilustres, que dan fe de ello. Voy a dejársela aquí, al lado de las mecedoras, y tendré un verdadero placer en proporcionarle más, si así lo desea.

Es un cuentecito de humor, muy divertido, perfecto para iniciarse la escritura peculiar de Wilde y para comenzar a disfrutar de la prosa de este escritor. La mayoría de las ediciones completan el libro con otros cuentos del mismo corte humorístico como El crimen de lord Arthur Savile, La esfinge sin secreto y El modelo millonario.

 

Lourdes G. Trigo.

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Aventuras de Dick Turpin

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Título: Aventuras de Dick Turpin.

Autor: W. Harrison Ainsworth (en otras ediciones: anónimo o Charles C. Harrison)

Época literaria: Romanticismo.

Género: novela.

Tema: aventuras.

Valores: lealtad, valor.

“El negro Batanero, mientras limpiaba las botas de su jefe, cantaba a voz en cuello una canción sin sentido. Palabra que se le ocurría, palabra era que agregaba a su canción con gran regocijo de su parte y desesperación de sus compañeros.

-¡Cállate, negro del demonio! -le gritó Peters, sin dejar de limpiar su pistola.

Pero el negro continuó cantando alegremente sin preocuparse por los oídos de sus compañeros, y sin hacer caso de sus elocuentes miradas. Pero intervino Moscarda con su vozarrón impresionante:

-¡Si en algo aprecias tu cabeza, cierra el pico, ruiseñor negro!

Y Batanero, que sabía cómo se las gastaba Moscarda, interrumpió su canción.”

-¿El jefe piensa salir?

Basado en el bandolero inglés Richard Turpin, Las aventuras de Dick Turpin nos presentan a un bandolero justiciero, al más puro estilo de Robin Hood, que saquea y mata cuando es necesario, acompañado de su banda (Peters, Moscarda, el negro Batanero…) y siempre al servicio de los más necesitados.

En las ediciones que disfruté (1967, editorial Ramón Sopena) dividen la historia del bandolero en tres libros: Aventuras de Dick Turpin, La venganza de Dick Turpin y El indulto de Dick Turpin.

No es una gran obra literaria. No tiene grandes pasajes líricos ni diálogos bien compuestos ni meditadas palabras. He traído el libro porque la lectura atrapa en un torbellino incesante de aventuras y enredará entre sus páginas al lector, aún más si es joven. El personaje de Dick Turpin resulta fascinante a la manera de los héroes románticos: pirata y ladrón pero con un inquebrantable código de honor.

Es un libro sin grandes pretensiones. Una novela de lectura fácil, de entretenimiento, de evasión, apta para cualquier edad.

 

Lourdes G. Trigo.

(dejo aquí una edición digital hecha por www.elalehp.com y distribuida por la Fundación Averroes)

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Relatos populares del mundo

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Título: Relatos populares del mundo

 Autor: varios autores. Recopilación de Miguel Díez R. y Paz Díez Taboada.

 Año de edición: 1998

 Época literaria: variada

 Género: relato.

 Tema: varios.

 Valores: amor, amistad, valor, ingenio, sinceridad, alegría.

 

Apenas leo cuentos y esto es un gran defecto para alguien que quiere dedicar su vida a escribirlos. Hace un año un alma caritativa dejó a mi alcance esta antología de cuentos populares que os traigo hoy. Entre ellos encontramos cuentos muy conocidos como El soldadito de plomo, romances españoles (El enamorado y la muerte) leyendas y mitos sobre la creación del mundo en varias culturas, relatos de grandes epopeyas (Gilgamesh, Ulises, Simbad); cuentos de la Edad Media (Las mil y una noches) del Renacimiento (el Decamerón), del Barroco y el Romanticismo, (cuentos de Perrault, Grimm…) y, por último, un recorrido por cuentos maravillosos de todo el mundo (África, Oriente, el Islam, América y Europa)

Quiero destacar la labor de los muchos recopiladores que han conseguido, en su mayoría, que los cuentos no pierdan su frescura al pasar de los labios al papel. Los cuentos son para ser contados y el paso a la lengua escrita es delicado. Al recopilador le ocurre lo que al traductor: es bueno si parece no existir.

Esta antología hace una agrupación temática. Es curioso encontrar cuentos que conocemos desde niños con su variante del Romancero antiguo, en su versión hindú o, más tarde, americana. He descubierto con esta antología lo que viajan los cuentos. Las preciosas adaptaciones a la estética local o temporal y cómo nuestras pasiones y miedos apenas varían.

Es precioso leer cuentos. A diferencia de las novelas o la poesía, el relato tradicional es, ante todo, contar una historia. Se cuentan mitos para explicar lo que no se entiende, se cuentan las peripecias de personajes con ingenio, se cuentan aventuras divertidas para dormir a los niños y entretener a los adultos. Con una sola línea argumental, con escasas recreaciones literarias. En su sencillez cabe la magia, lo imposible. Resultan deliciosos.

 

Lourdes G. Trigo.

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