El Conde de Montecristo

El conde de montecristo - Le comte de Monte-Cristo

Título: El Conde de Montecristo (Le comte de Monte Cristo)

 Autor: Alexandre Dumas

 Año de edición: 1844-1846

 Época literaria: Romanticismo.

 Género: novela.

 Tema: venganza.

 Valores: piedad, valor del perdón.

 

“(…) he aquí el secreto de mi conducta. No hay ventura ni desgracia en el mundo, sino la comparación de un estado con otro, he ahí todo. Sólo el que ha experimentado el colmo del infortunio puede sentir la felicidad suprema. Es preciso haber querido morir, amigo mío, para saber cuán buena y hermosa es la vida.”

 Edmundo Dantés es encarcelado injustamente por envidia de sus enemigos. Un personaje fascinante que conocerá en la cárcel y un fastuoso tesoro de leyenda lo transformarán por completo. A su regreso, convertido en un poderoso noble, actuará de juez premiando o castigando a los que intervinieron en su proceso.

Una historia que habla de venganza, del significado de la justicia. Una obra que se adentra en las pasiones más profundas del hombre, en su codicia, en sus ansias de poder. Una novela en la que los personajes caminan peligrosamente en la línea que separa la vida de la muerte. En la que se plantean ser Dios.

Pero también se habla del poder del perdón, de la misericordia, del amor. “Yo quería castigarme; Dios quiere perdonarme. Ama, pues, (…) ¿Quién sabe? Tu amor acaso logre hacerme olvidar lo que es necesario que olvide.” Y finalmente, la evolución paulatina del protagonista. El que se irguió como juez termina hablando así: “Decid al ángel que va a velar por vuestra vida, Morrel, que ruegue alguna vez por un hombre que, semejante a Satanás, se creyó un instante igual a Dios, y ha reconocido con toda la humildad de un cristiano, que sólo en manos de la Providencia está el poder supremo y la sabiduría infinita. 

El Conde de Montecristo es, junto con la trilogía de Los Tres Mosqueteros, la más famosa novela de Alejandro Dumas, aunque conocidas en la mayoría de las veces por sus adaptaciones cinematográficas.

Dumas crea historias fantásticas que parecen reales, que deben serlo. Falsea la historia como quiere, la manipula de manera brillante, la pliega hasta que se adapta a los personajes imaginados. Personajes con tanto volumen que escapan del libro. Incluso los personajes secundarios están tratados tal complejidad que llegan a hacer sombra al protagonista en algunas escenas.

Engancha capítulo a capítulo. Emociona. Imposible el aburrimiento.

 

Lourdes G. Trigo.

Anuncios
Etiquetado , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: